Santiago, Rep.
Dominicana. (3de abril del 2013).-
Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo) informó que un equipo conformado
por miembros de la organización estuvo en la comunidad de La Piñita, municipio
de Maimón, en labores de observación del impacto ambiental sobre el río Maguaca
como consecuencia de la explotación minera que realiza la empresa multinacional
Barrick Gold y pudo contactó que ha convertido el mencionado río en una cañada
contaminada o “cañada del diablo”.
La información la ofrecieron el profesor Víctor Romano y
Raúl Monegro, Secretario General Nacional y vocero nacional del Falpo,
respectivamente, mediante un documento hecho público en el que dan cuentas de
las de los resultados de sus observaciones hechas por la comisión del Falpo,
para lo que fue escogida la misma área que el año pasado fuera visitada por
otra comisión de la organización, con la finalidad de comparar visualmente y
mediante fotografías la realidad de entonces con la de ahora.
En el citado informe, el Falpo afirma haber recibido
informaciones confidenciales de parte de empleados de la empresa minera acerca de los trabajos que realiza la empresa
Barrick Gold en la referida zona.
Dice la entidad, con dicho informe busca llamar la
atención de las sociedades ecológicas, los grupos populares, las asociaciones
campesinas y del pueblo en sentido general, sobre la gravedad de la
contaminación e inminente desaparición del río Maguaca, al menos que el pueblo
logre con su lucha que la Barrick sea nacionalizada.
Dice el Falpo que áreas montañosas han sido
removida con maquinarias, arrasando la vegetación del lugar para construir
carreteras para el desplazamiento de equipos pesados, una de las cuales corre
paralela al lecho del río Maguaca.
“Desde abril del año pasado a esta
fecha el desmonte ha cobrado una mayor área, debido a que se han intensificado
las construcciones, la Barrick comenzó la explotación de los metales, mientras continúa labores de explotación en
la zona, por lo que ahora el impacto de la contaminación en las aguas y los
árboles es más fuerte, además de ser notable a simple vista”, afirma el Falpo. (http://lainformacion.com.do/noticias/region/42180/acusan-a-la-barrik-gold-de-la-contaminacion-rios)
Señala la organización que dentro de su concesión minera,
la empresa transnacional ha colocado en los caños unos tubos gigantescos cuya
descargas de desechos líquidos que van al cauce del río Maguaca, colocando
en los alrededores cintas amarillas en las con la palabra “cuidado” escrita
repetidamente para advertir sobre el peligro.
La entidad popular indica que además del Maguaca, otros ríos y arroyos de la zona, como
arroyo Mejita, arroyo Llagal, arroyo Naranjo, El Caño, Fátima, entre otros, de
caudales permanentes y que le sirven de afluentes, están igualmente impactados por la contaminación producida por la Barrick,
lo que a su juicio hace que la situación sea “más
grave y compleja”.
Entre las evidencias
del impacto de la contaminación en el Maguaca y sus inmediaciones, el Falpo
cita que las plantas de cacao se observan deshojadas, sus frutos están echados
a perder y , según dieron cuentas los lugareños, los primeros mangos no
sirvieron, situación que atribuyen a los efectos de la contaminación que
produce la Barrick.
“El agua que corre por
el Maguaca luce sucia, en ella no se no se percibe vida acuática y los árboles
que se encuentran en las áreas adyacentes se notan enfermos, con evidente
signos de degradación y con parte de sus ramas están secas¨, sostiene.
Resalta que tanto el
Sábado Santo como el Domingo de Resurrección, la minera se encontraba estuvo
trabajando como un día normal y se pudo notar cómo el polvo se levantaba y se
esparcía en todas direcciones.
Refiere que
informaciones confidenciales suministradas por empleados de la Barrick, indican
que la empresa minera ha represado el río Maguaca río arriba y ha desviado la
mayor parte de su caudal hacia un embalse mayor, razón por la que solo un
chorro corre ahora por su cauce normal.
“El desvío del caudal
del Maguaca es la causa de que ya no sea el río que hasta hace poco fue y se
asemeje hoy más a una cañada contaminada”, afirma el Falpo.
Atribuye la desaparición de las
jaibas y los peces en el río a la destrucción de la capa vegetal que permite
que residuos contaminantes sean arrastrados de manera rápida y en mayor
proporción por el agua de lluvia hasta que en lecho del río, donde se quedan
estancados, cubren piedras, rocas y
orificios que antes servían de refugios, eliminando la falta de oxigenación
esas especies acuáticas.
Considera irritante que en la actualidad los
habitantes de la ciudad de Cotuí confronten serias dificultades para recibir el
agua potable, donde en algunos pasan meses sin el servicio de agua potable y
que inclusive, los residentes en las inmediaciones de la Barrick, como en La
Cerca, La Piñita y otros, se encuentre sometidos a un suministro limitado de
agua potable, mientras la Barrick controla y usa a su antojo los manantiuales y
las fuentes de agua limpia.
“La Barrick Gold controla todas las correntías y
producción de agua en la zona. A parte
de construir la “presa de cola” para el proceso metalúrgico, según la
información de empleados de la empresa construye otra represa en la zona alta
del río Maguaca para producir agua potable, pero no para el pueblo, sino para
ellos. Mientras que en los barrios de
Cotuí y las comunidades les falta el preciado líquido”, se queja la organización
popular.
Dice que a los moradores de las secciones La Cerca,
La Piñita, El Naranjo y Las Lagunas y otros de las inmediaciones de la Barrick,
no solo el paisaje le cambió y han perdido sus propiedades y las tierras
comuneras heredas de sus ancestros, sino que “viven sumidos en una constante
intranquilidad por el ruido que durante las 24 horas de cada día producen las
maquinarias y el movimiento de vehículos pesados que utiliza la minera,
arropados por el polvo y otras formas de contaminación ambiental”.
Asegura que agua del río Maguaca abajo no está apta para
el consumo humano, por lo que los residentes en La Piñita, La Cerca y demás
comunidades aledañas no la usan ni siquiera para cocinar, mientras que los más
prevenidos han dejado de usarla para bañarse, entendiendo que está contaminada,
pero sobretodo porque dicen que les da raquiña.
Revela que el agua que están consumiendo los lugareños se
la suple la Barrick de manera racionada, luego de protestas realizadas por la
comunidad y la intervención del padre de la iglesia, empezaron a recibir cada
familia tan solo cuatro galones dos veces a la semana, para un total de ocho
galones.
José Bautista Martínez, un lugareño que poseía tierras
del otro lado del río Maguaca, que hoy está dentro de la concesión minera,
donde producía cacao, pero fue sacado de allí, pero fue poca cosa lo que
recibió como compensación, por lo que sigue viviendo en las inmediaciones de la
Barrick.
“Estamos aquí completando cuenta, porque no puede uno
salir juyendo y dejar lo poco que tiene, porque entonces donde usted va tiene
menos, no tiene derecho ni tiene ná, entonces va a estar más mal que aquí
todavía. Solamente Dios sabe lo que
estamos pasando. Es por to’ los laos que
estamos mal puestos aquí con esta mina, es por to´ los lao”, manifestó José
Bautista Martínez
Al referirse a la Barrick y los trabajos que ha venido
realizando, Bautista dijo lo siguiente:
“Esa gente trabaja profundo, primero hace perforaciones y meten unos
tubos, entonces hace unos hoyos hondos como una letrina, por no echar a rodar
el agua pa’los ríos, por ahí echan una agua amarilla que sacaban de las
perforaciones. Pero dígame usted, todas
esas aguas envenenadas se van a las venas de los ríos”.
“Ahí han estado
meses y meses perforando, haciendo exploraciones y pruebas”, afirmó Martínez
señalando al otro lado del río Maguaca, que divide el caserío de La Cerca de la
zona de la mi mina.
Afirmó que la Barrick se ha servido de una comisión encabezan el ingeniero Virgilio
Peguero, de la Dirección de Minería, y el señor Pedro Torrez y “un par de vivos
más”, que falsamente han representado la comunidad, de quienes dijo han estado
confabulados con la Barrick. “Nos han
embroma’o s a nosotros y han acumulando fortunas ellos”, dijo. Aseguró Bautista
Martínez.
De su lado, el señor Virgilio Vizcaíno, residente en La
Cerca, señaló que los ruidos que provocan los movimientos de vehículos pesados
gigantescos y las maquinarias que trabajan día y noche es una perturbación que
no le permite el sosiego.
“Ese escándalo de noche mete miedo. Aquí no hay quien duerma a ninguna hora. Pero lo más peligroso es la polvareda. Nuestras casas se cubren de un polvo amarillo
y los niños y algunos mayores se
aprietan del pecho. Ese zinc se puso
amarillito. Esa empresa con tanto
dinero, no tienen compasión alguna”, expresó Vizcaíno tras quejarse de que la
Barrick está sacando cargamento sin pagar impuestos al Estado dominicano.
La preocupación mayor de Virgilio Vizcaíno es que la
empresa se encuentra en plena explotación minera y la presa de cola que
contiene los desechos cianurados, por lo que las aguas están cargadas de
sedimentos altamente tóxicos.
Vizcaíno se encomendó a Dios por lo que podría pasar “con
ese veneno diabólico” en caso de presentarse una situación como la de hace un
año, en la que un muro de la represa cedió ante la presión del agua.
Señaló que una explotación minera debe estar a por los
menos diez kilómetro de la población más cercana, sin embargo ellos están a tan
solo metros, tras considerar “un abuso” que se exponga a las enfermedades y la
muerte” a miles de personas que viven en distintas comunidades.
La miembros del Falpo que estuvieron todo el día en
las inmediaciones del río Maguaca, no alcanzaron a ver una cigüita palmera, un ruiseñor, un carpintero, un barrancolís, una tórtolas
ni una cuyaya, especies eran comunes en toda el área las que al parecer han
emigrado.
El
Falpo considera en su informe que nunca se debió iniciar las operaciones de
extracción de los minerales mientras no se pusieran en lugares seguro miles de
familias que continúan viviendo en sus proximidades y sin la seguridad ni
garantía de que no contaminaría las aguas de la Cuenca del Yuna, tan importante
tanto para el consumo como para la producción agrícola.
Llamando a la atención de la opinión pública nacional
sobre que la renegociación del contrato de la Barrick Gold con el Estado
dominicano no procede, porque se trata de un engaño tan grande, que si se
renegocia el país terminará inexorablemente engañado, por lo que el Falpo
plantea la nacionalización de la explotación de la mina de Pueblo Viejo, Cotuí.
El
Falpo concluye planteando que “con la conciencia de que el agua vale más que el
Oro, porque sin ella no puede haber vida, debemos salirle al frente a la
Barrick Gold, exigir al gobierno de Danilo Medina su nacionalización para que
se valla del país, sino mañana será el réquiem del río Maguaca y luego veremos
morir otros”.
Santiago, Rep. Dom.,
3 de abril de 2013.
Río Maguaca, su importancia e impacto de su
contaminación
El río Maguaca es el más extenso de la provincia Sánchez Ramírez,
descargando sus aguas en el río Yuna. La
contaminación de sus aguas afectará todo el Bajo Yuna y la Bahía de Samaná, ya
que podría arrastrar las colas en suspensión aguas abajo incluso hasta la
desembocadura en la Bahía de Samaná.
El río Maguaca, aunque no es muy
caudaloso, es muy importante para la
zona, ya que siempre mantiene un flujo significativo, pues recolecta las aguas
de numerosos afluentes de caudal permanente, como los arroyos El Llagal, El
Caño, Naranjo y Fátima. La formación de El Llagal, ahora destruida por las
acciones de la Barrick Gold, constituía una gran reserva de agua recolectada
principalmente por este río, y que es
utilizada por numerosas comunidades de la zona.
Además, la vegetación ribereña del río Maguaca, así como la de numerosos
arroyos afluentes del mismo, y que han sido fuertemente impactados, constituyen
pulmones importantes para toda la zona, además de ser relictos de la flora
autóctona, de mucha importancia para la fauna. Con la destrucción de esa
vegetación y de las fuentes de agua, se pone en peligro a muchas especies,
principalmente de anfibios, la mayoría de los cuales depende del agua para su
reproducción.
En esa zona se han hecho inventarios de ranas, encontrándose varias especies,
principalmente de los llamados calcalíes y maquitos saltarines, de los géneros Eleutherodactylus, Osteopilus y otros.
Algunas de esas especies se hallan amenazadas, y El Llagal con sus fuentes de
agua constituye un refugio para las mismas. Sin embargo, con las acciones de
esta destructora minera se ha causado un impacto devastador, provocando severos
daños, ya sea por muerte directa, por destrucción de hábitat o provocando
desplazamiento de las poblaciones.
En lo relativo a la flora, por igual, la destrucción de esos ambientes
ribereños impactan fuertemente especies nativas y endémicas, algunas de ellas
amenazadas y protegidas por la Ley. Tales son los casos de Candongo, la palma
real, guanábana cimarrona, amacey y
otras.

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